Actividad económica o actividad profesional

Como hemos visto en anteriores trabajos, es esencial que una persona (física o jurídica), proceda a su alta en Hacienda (IAE) antes del inicio de su actividad, a través de los modelos 036 ó 037 según el caso.

Se trata del primer gran trámite que tiene que realizar el autónomo cuando rellena el modelo censal 036, o más comúnmente 037 en la Agencia Tributaria. En ese momento, es necesario elegir entre decenas de
actividades y epígrafes de Impuesto de Actividades Económicas cuál es más acorde a su trabajo, agrupado en diferentes categorías: actividades profesionales, actividades empresariales y actividades artísticas.

Toda persona, física o jurídica, que realice cualquier tipo de actividad económica en España tiene que darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Y para poder afrontar este impuesto hay que elegir, de entre un listado, el epígrafe que más se corresponda con la actividad (o actividades) que se desarrollan: actividades económicas, actividades profesionales y actividades artísticas son los tres grandes bloques en los que se divide la clasificación de IAE.

Por otro lado, ya sabemos que las personas físicas están exentas de pago de este impuesto (IAE), y sólo deberán hacer frente a él económicamente las entidades que obtengan un importe neto de cifra de negocio anual igual o superior a 1.000.000 de euros.

Lo que si condiciona la elección del epígrafe en el que finalmente enmarquemos la actividad será el tipo de IVA que habrá que aplicar al bien o servicio que se desarrolle y la forma en que tendremos que llevar a pago la retención, o pago a cuenta del IRPF.

ALTA INICIAL EN IAE: ACTIVIDAD EMPRESARIAL O ACTIVIDAD PROFESIONAL

Para poder elegir el epígrafe lo primero que hemos de hacer es definir si la actividad es empresarial, profesional o artística (relacionadas con el cine, el teatro y el circo, el baile, la música, el deporte y los espectáculos taurinos).

ACTIVIDADES PROFESIONALES CLARAS: ABOGADOS, ECONOMISTAS, ARQUITECTOS, INGENIEROS, NOTARIOS, MÉDICOS, ETC…

En principio, el listado es muy concreto, pero es cierto que una misma actividad puede
llegar a calificarse como profesional y también como empresarial.

 Las actividades profesionales son aquellas que desarrolla una persona física de forma
individual, directa y personal. Aunque muchas veces se apela a la posesión de una
cualificación acreditada con un título universitario para calificar una actividad como
“profesional”, esto no es del todo cierto, ya que si bien aquí caben abogados, arquitectos, notarios, veterinarios, economistas, médicos, etc,… también son “profesionales” los agentes comerciales y los masajistas, por ejemplo, o los dietistas. Como notas esenciales podríamos destacar, para el caso de actividades profesionales:
 La actividad realizada está derivada del ejercicio de nuestra profesión, la cual
llevamos a cabo de manera directa y personal.

 La actividad no se ejerce integrado en una organización empresarial, sino de manera
autónoma e independiente.

 La actividad se realiza acorde a una cualificación o conocimientos, y se basan
fundamentalmente en el trabajo personal del autónomo.

 Ejemplos claros de este tipo de actividad: abogados, médicos, notarios, etc…

 Los rendimientos obtenidos se basan en el ejercicio libre de su profesión, o lo que es
lo mismo, la aplicación práctica de sus conocimientos.

 No existe organización de negocio, al estar basada principalmente en el trabajo
personal.

 En general, y salvo actividades exentas (educación, médicas, etc…),
la actividad estará sujeta al IVA correspondiente.

 La calificación de una actividad como profesional no depende, exclusivamente, de estar en posesión de un título que acredite una cualificación. Si bien es cierto que la titulación es indispensable en
la mayor parte de las actividades que se engloban en los epígrafes profesionales, no es determinante desde el punto de vista fiscal.

 Por otro lado, se entiende por actividad empresarial, la que se ejerce en el seno de una organización, normalmente con una infraestructura creada. Por ejemplo si nos decidimos a abrir un herbolario o montar una cafetería. Sus características esenciales son:
 Se centran en el desarrollo del negocio y en la organización de la
empresa.

 Hay empleados, horarios y una estructura empresarial en la que realizar la actividad.

Tener claro si la actividad es empresarial o profesional es esencial, dado que va a determinar el tipo de obligaciones fiscales, las cuales serán diferentes para cada tipo, al igual que la manera de facturar. Por ejemplo, la actividad docente realizada por un profesional, puede ser catalogada como de actividad profesional si se lleva a cabo de manera autónoma e independiente, o como actividad empresarial, si queda integrada en una organización empresarial, como podría ser una academia.

La distinción básica entre ambas es que el que actúa como profesional, centra el resultado de
su actividad en el ejercicio de su profesión, en la tarea que realiza. No tiene un diseño
empresarial, una estructura del negocio más allá del desempeño de la actividad. La actividad
empresarial se centra en el desarrollo del negocio, en la organización de la empresa.

Continuando con el ejemplo anterior, si como docente me dedico a dar clases a domicilio, en
mi domicilio, o en academias sin relación laboral, estoy actuando como profesional. Si monto
una academia me convierto en empresario. Estoy creando un negocio con una marca y una
estructura de funcionamiento. El éxito de la empresa se va a centrar tanto en la cualificación
de los profesionales que podrán ejercer en mi empresa como a una correcta gestión y
explotación del negocio.

Los profesionales autónomos aplican un 15% de retención del IRPF en sus facturas a otras empresas y a otros autónomos. Este porcentaje puede reducirse al 7% los dos primeros años de actividad, de manera opcional, siempre que en el año anterior no se haya ejercido otra actividad profesional.

Los profesionales, además, no tienen obligación de incluir retención en las facturas emitidas a particulares. Ni están obligados a presentar pagos a cuenta del IRPF (Modelo 130), si el 70% de
sus ingresos del año natural anterior están sometidos a retención.

Los autónomos empresariales, en el otro extremo, emiten facturas no sujetas a retención, aunque tienen que liquidar el modelo 130 trimestral, de manera obligatoria. Por lo tanto, aquí vemos una diferencia esencial, y es la relacionada con la manera en que ambas figuras llevan a cabo el adelanto o anticipo de sus impuestos directos (IRPF esencialmente):

  • En el caso de los autónomos profesionales, este adelanto o anticipo de IRPF se hace practicándose retención del 15% (7% de manera excepcional, en los dos primeros años de ejercicio de la actividad). Este porcentaje autorretenido, queda en manos del cliente del profesional, el cual procederá a ingresar en la Agencia Tributaria junto con el resto de retenciones practicadas (a otros profesionales y a trabajadores), a través del modelo 111 trimestral.
  •  En el caso de los autónomos empresariales, el adelanto o anticipo de IRPF se hace a través del modelo 130 trimestral, donde se adelanta el 20% del beneficio generado hasta el momento (recordemos que el modelo 130 se realiza de manera acumulativa, aunque se presenta trimestralmente (por ejemplo, el 130 del 3T no solo abarca la información del 3T, sino que abarca la información acumulada del 1T+2T+3T).

Puede darse la circunstancia de que tengamos que darnos de alta en un epígrafe de IAE de actividad profesional, y otro de actividad empresarial, al ejercer dos actividades al mismo tiempo. Tal sería el
caso si ejercemos como abogado y, al mismo tiempo, tenemos un comercio minorista.

  • “ACTIVIDAD PROFESIONAL: EJERCICIO LIBRE DE LA PROFESIÓN.”
  • “ACTIVIDAD PROFESIONAL: NO INTEGRADO EN UNA ORGANIZACIÓN
    EMPRESARIAL.” ACTIVIDAD PROFESIONAL: CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS, NO TITULACIÓN
    OFICIAL. – “ACTIVIDAD PROFESIONAL: NO HAY ORGANIZACIÓN DE NEGOCIO.”
  • “ACTIVIDAD PROFESIONAL: FACTURACIÓN CON RETENCIÓN DEL 15% (7% EN
    LOS DOS PRIMEROS AÑOS DE EJERCICIO).”
  • “ACTIVIDAD PROFESIONAL: NO PRESENTA MODELO 130 TRIMESTRAL.”
  • “ACTIVIDAD EMPRESARIAL: SE INTEGRA EN UNA ORGANIZACIÓN
    EMPRESARIAL.”
  • “ACTIVIDAD EMPRESARIAL: HORARIOS, PERSONAL, ESTRUCTURA, ETC…”
  • “ACTIVIDAD EMPRESARIAL: FACTURACIÓN SIN RETENCIÓN Y PRESENTACIÓN
    DEL MODELO 130 TRIMESTRAL.”
  • “LA SUJECIÓN A IVA, EN AMBOS CASOS, SOLO DEPENDE DEL TIPO DE
    ACTIVIDAD EJERCIDA, PERO NO DE SI SE EJERCE COMO PROFESIONAL O COMO
    EMPRESARIO.