Obligaciones tributarias como inversor en Criptomonedas

Muy de actualidad, la inversión en criptomonedas se ha convertido en una de las principales novedades del panorama económico y financiero, a nivel mundial.

Documento adjunto:

OBLIGACIONES_TRIBUTARIAS_COMO_INVERSOR_EN_CRIPTOMONEDAS.pdf (boletinasesoria.com)

OBLIGACIONES TRIBUTARIAS COMO INVERSOR EN
CRIPTOMONEDAS

Muy de actualidad, la inversión en criptomonedas se ha convertido en una de las
principales novedades del panorama económico y financiero, a nivel mundial.

Las criptomonedas están muy en auge y han comenzado a ganar relevancia dentro de
las opciones para invertir. Cuentan, además, con el apoyo de grandes inversores y la
apuesta de entidades como MasterCard, PayPal y BBVA, que permiten operar con
bitcoin. Los inversores que vendieron este tipo de token, o lo canjearon por otros
activos, en el 2020 tuvieron grandes beneficios, ya que durante este
periodo llegó a revalorizarse más de un 300%.

El bitcoin es la más famosa de las las criptomonedas y acapara gran parte
de la atención. Pero lo cierto es que la variedad de divisas digitales
disponibles en el mercado es enorme y cada una tiene unos rasgos que la
diferencian del resto. De acuerdo con portal web CoinMarketCap, hay casi
10 mil tipos de criptomonedas diferentes en circulación.

“MUY EN AUGE EN EL PANORAMA ACTUAL DE INVERSIONES FINANCIERAS.”

“SE TRATA DE MONEDAS VIRTUALES, INTERCAMBIABLES POR MONEDAS CONVENCIONALES.”

De entre todas ellas hay varias que destacan y componen el ranking de las
principales divisas digitales. Las siguientes 6 monedas digitales se sitúan
entre los primeros puestos en términos de capitalización y son las más representativas
del mercado:

Bitcoin. Es la primera criptomoneda que apareció y la mayor del mundo
actualmente con alrededor de 19 millones de acciones en circulación, y una
cotización por moneda de unos 35 mil euros. Además, nunca podrá haber más de
21 millones de bitcoin en circulación, por lo que su margen de creación está cerca
de agotarse. En cuanto a sus características, la volatilidad es una de las principales. Su cotización ha sido una verdadera montaña rusa durante las últimas semanas. No se encuentra ajena a ciertas polémicas sobre lo influenciable de su cotización, ante novedades, noticias o publicaciones procedentes del mundo económico y
empresarial.

Ethereum. Hay unos 115 millones en circulación y su cotización ronda los 2.500
euros. El ethereum, a diferencia del bitcoin, no es una moneda, sino una
plataforma que permite a empresas y usuarios crear aplicaciones para una
inmensa variedad de usos, haciéndolo con el mínimo esfuerzo y sin tener que
desarrollar su propio blockchain.

Bitcoin Cash. Bitcoin Cash usa el mismo protocolo que bitcoin, y es tanto una
criptomoneda como una red de pagos. Esta divisa digital es una bifurcación de la
red de bitcoin, y su objetivo es asegurar que la moneda cumpla el objetivo inicial
de generar un sistema para realizar pagos. Tiene una cotización de
unos 650 euros, aproximadamente, y también hay casi 19 millones
de estas divisas en circulación.

 Binance Coin. Los exchanges son plataformas online que nos
permiten comprar y operar cualquier criptomoneda en cualquier
divisa convencional, e incluso hacer trading de criptomonedas. Binance es uno de los exchanges de criptomonedas más populares en
número de usuarios, un auténtico manual para conocer los rasgos de
las principales critptomonedas del mercado, cómo comprarlas, con
qué herramientas y cómo funciona su tecnología. Como parte de su
proyecto, Binance lanzó su propio token, llamado Binance Coin, del cual hay unas
153 millones de criptomonedas en circulación y el valor actual de cada unidad es
de unos 300 euros.

 Ripple. Ripple se considera la criptomoneda de los bancos. Esto se debe a que
numerosas entidades hacen uso de la red de Ripple, RippleNet, ya que permite
hacer transacciones financieras a una velocidad inferior a 10 segundos. Actualmente su cotización se sitúa entre 1 y 1,3 euros, y hay unas 46.000 millones
de estas monedas en circulación, según CoinMarketCap.

 Tether. Cada emisión de nuevos tether está respaldada por dinero convencional, como dólares euros o yenes. Precisamente, el diseño de esta critpomoneda, busca
que sea mucho más estable y que su precio sufra muchas menos fluctuaciones, para dar mayor confianza al público que aún se muestra escéptico frente a estos
activos. Su cotización actual es de unos 0,8 euros, aunque hay muchas en
circulación, hasta 58.000 millones.

“LA MÁS CONOCIDA, SIN DUDA, BITCOIN.”

“HAY CASI 10 MIL MONEDAS DE ESTE TIPO EN CIRCULACIÓN.”

“CREENCIA (ERRÓNEA) COMÚN: EXENTAS DE TRIBUTACIÓN Y
OBLIGACIONES TRIBUTARIAS.”

No obstante, y a pesar de su popularidad y notoriedad, no existe una regulación
tributaria específica para las criptomonedas. Lo más aproximado que es la definición que la Dirección General de Tributos otorga a
las monedas virtuales, cuando las define como bienes inmateriales, computables por
unidades o fracciones de unidades, que no son moneda de curso legal, que pueden ser
intercambiados por otros bienes, incluyendo otras monedas virtuales, derechos o
servicios, si se aceptan por la persona o entidad que transmite el bien o derecho o
presta el servicio, y que pueden adquirirse o transmitirse generalmente a cambio de
moneda de curso legal.

“ACTIVIDAD SUJETA, PERO EXENTA, A IVA, EN SUS TRANSACCIONES DE COMPRA VENTA.”

“TRIBUTA EN IRPF Ó IS LA GANANCIA O PÉRDIDA QUE PUDIERA OBTENER EN SU
VENTA, COMO CUALQUIER OTRO ACTIVO.”


Como ya sabemos, pueden ser operadas e intercambiadas por
otra moneda tradicional, y sirven para hacer todo tipo de
transacciones comerciales, como se haría con cualquier otra
divisa. De hecho, en España, están autorizadas como medio de
pago legal desde el año 2015.

Además de hacer un poco de contexto y situarnos en el mundo
de las criptomonedas, vamos a analizar en el presente trabajo las
principales implicaciones fiscales y tributarias que tenemos si nos dedicamos a este sector, en
sus diferentes formas y manifestaciones: tributación directa e indirecta, declaraciones
informativas, etc…

 Tributación indirecta – Impuesto sobre el Valor Añadido.

A efectos de este tributo, lo primero que hemos de saber es que la compra venta de
criptomonedas se encuentra sujeta, pero exenta de IVA, como si se tratara de cualquier otra
divisa o activo financiero, en el que podamos invertir. Estará sujeto a mayores o menos
comisiones de intermediación, pero no a IVA.

 Tributación directa – Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o Impuesto de
Sociedades.

En este tipo de tributación es donde pueden darse la mayor parte de los encontronazos con el
fisco. Si bien, está comúnmente extendida la idea de la ausencia de fiscalidad en este sector, no es nada menos acertado en cuanto a su planteamiento fiscal.

La tributación directa va a depender del papel que tengamos en el sector de las criptomonedas. Vamos a intentar analizar dicha tributación en función de los principales tipos de actores:

– Usuario doméstico que invierte en criptomonedas. Persona física que invierte algunos
ahorros en este tipo de monedas virtuales:
 Compra o inversión.

 Tenencia. En función del nivel de inversión en criptomonedas, tendremos que ver
nuestras obligaciones para con el Impuesto del Patrimonio. La DGT considera que las
criptomonedas deben declararse a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio por su
valor equivalente en euros a 31 de diciembre de cada año. De manera que, a efectos
de la determinación de la base imponible, se deben valorar por su precio de mercado
en la fecha del devengo del Impuesto. El Impuesto sobre el Patrimonio es un tributo
cedido a las Comunidades Autónomas, por lo que la cuota tributaria que se cobra
varía en función la residencia del contribuyente.

 Rendimientos. Se consideran rendimientos del capital mobiliario, y como tales, tributan en el IRPF. Los intereses o rendimientos automáticos, generados
sobre las criptomonedas en aquellas plataformas como binance, tendrán la
consideración de rendimientos de capital.

 Venta. Ganancia o pérdida patrimonial, sujeta a IRPF. Hay que incluir en la
declaración de IRPF los beneficios o pérdidas derivados de la transmisión de
las criptomonedas, como las ganancias o pérdidas patrimoniales derivadas de
la transmisión de cualquier otro activo, sea del tipo que sea.- Profesional o sociedad que explota una plataforma propia para el asesoramiento
a otros inversores: se considera una actividad económica, sujeta a IAE, y por
supuesto a tributación en IRPF o IS, en función de la personalidad jurídica del
titular, como cualquier otra actividad.

– Minería de criptomonedas. El minado consiste en verificar las transacciones
realizadas con una moneda virtual. Los mineros de criptomonedas reciben una
contraprestación en esas monedas virtuales. La minería, realizada por autónomo
por cuenta propia, debe tratarse como una actividad económica, con su
correspondiente alta en Hacienda y Seguridad Social, y tendrá que incluirse en la
Declaración de la Renta, tanto las contraprestaciones recibidas, como los gastos
afines a esta actividad. Si es por cuenta ajena, como cualquier rendimiento de
trabajo personal.

Si se trata de una actividad minera desarrollada por una persona jurídica, estamos
ante una actividad económica igualmente, pero tributable en el Impuesto de
Sociedades.

  • Declaraciones informativas.

La Ley 11/2021, de 9 de julio, de medidas de prevención y lucha contra el fraude
fiscal recoge expresamente la obligación de los obligados tributarios de
suministrar información sobre monedas virtuales que titularicen, y se encuentren
situadas en el extranjero, mediante la presentación del modelo 720.

Es decir, a partir del 2021 las criptomonedas o monedas virtuales forman parte de
los bienes y derechos situados en el extranjero, al igual que los saldos en cuentas
bancarias, inmuebles, valores y seguros, susceptibles de ser declarados. El tipo de
monedero, así como la ubicación de este, determinarán la obligación o no de
presentar e incluir nuestras criptomonedas en el modelo 720.

El reglamento aprobado en el RD 1065/2007, de 27 de julio, establece, en relación
con el saldo en cuentas bancarias en el extranjero, un límite conjunto de 50.000€
por debajo del cual no existiría obligación de presentar el modelo 720, pero en el
caso de las criptomonedas, no se ha establecido ningún límite por debajo del cual
no exista obligación de presentar el modelo 720. Por lo que si no se produce
ningún cambio, cabría pensar que todos los que tengan inversiones en
criptomonedas tendrían la obligación de realizar la presentación del citado modelo 720.

Como podemos ver, nada más lejos de la realidad la versión comúnmente
extendida de que las criptomonedas están exentas de tributación y obligaciones
formales y tributarias.

“TRIBUTA EN IRPF Ó IS EL RENDIMIENTO O INTERÉS QUE PUEDA OBTENER DE ELLAS.”

“TRIBUTA EN I. PATRIMONIO, CONFORME A LAS REGLAS DEL MISMO.”

“OBLIGACIONES INFORMATIVAS: MODELO 720.”